El colombiano seguía repitiendo en su presentación, los procesos históricos van de generación a generación. Pensé y escribí, de generación a generación…
-julio
Homenaje al cuento Cartas para Julia de Luis Arturo Ramos.
Aunque este cuento surge de una ficción los acontecimientos narrados son verdad.
En este cuento todo inicio con la compra de un objeto, no fue la de un chac mool como en el de aquel señor mexicano, más bien fue un objeto del presente, comercial y no anacrónico. En este objeto tendí nuevas esperanzas e ilusiones, quizás, sensaciones que me hacían creer que todo se resolvería aunque esa adquisición fue otra más de las infinitas ilusiones fantasmagóricas que venían con recibo. En ese objeto rectangular, negro y con una manzana mordida por detrás tenía al mundo a mi alcance, a todos esos santos virtuales, juegos, el clima, calculadora, libros de caras, el estado de mi cuenta bancaria, un sin fin de aplicaciones. Cada objeto se podía conjeturar al gusto del comprador
En el mío había una función distinta al de los demás, este objeto con pasado adquirido o quizás heredado me trajo una función no deseada y ahora es mi pan de cada día. Todo inició con mensajes de texto dirigidos a ella y él. “ ¡Muy bien en el juego!”, “ ¡Felicidades” y “trae una hamburguesa“. Esta palabrería era distinta. No era como buscar algo en la red, más bien era algo privado que me llegaba a mí como una conversación entre papá y mamá en el coche cuando ellos creían que iba dormido en el asiento de atrás, escuchando los secretos más íntimos de la familia. Pronto los mensajes de textos a otra persona perdieron voyeurismo.
Un día me llego un voicemail de un número desconocido. No conteste porque me imaginé que la llamada no era para mí. Así me llegó el voicemail para Silvia: hola Silvia espero y estés bien nada más te hablo para decirte que aquí estamos todos juntos como familia….pues por favor háblame hace mucho tiempo que no te veo…pues aquí estamos todos juntos como familia en la iglesia después voy a tener una comida…a veces es bueno estar con familia cuando perdemos a un ser querido, espero que estés bien ya te he hablado pero nunca contestas…la dirección es…bueno adiós ojalá que puedas venir. El mensaje de voz terminó y yo tenía que ir a dar clase. Pero no pude dejar de pensar en Silvia. Cómo ha de estar, entonces después de la muerte de alguien, quizá fue su esposo, hijo o hermano, ella cambió su número de telefono, seguro fue porque no quiere hablar con nadie, quiere estar sola. Pero ya hace más de un año de eso porque alguien una señora le hablo para invitarla a una comida. Pero Silvia dónde está y cómo está, está sola, triste que tal si ya no vive y a quién perdió.
Homenaje al cuento Cartas para Julia de Luis Arturo Ramos.
Aunque este cuento surge de una ficción los acontecimientos narrados son verdad.
En este cuento todo inicio con la compra de un objeto, no fue la de un chac mool como en el de aquel señor mexicano, más bien fue un objeto del presente, comercial y no anacrónico. En este objeto tendí nuevas esperanzas e ilusiones, quizás, sensaciones que me hacían creer que todo se resolvería aunque esa adquisición fue otra más de las infinitas ilusiones fantasmagóricas que venían con recibo. En ese objeto rectangular, negro y con una manzana mordida por detrás tenía al mundo a mi alcance, a todos esos santos virtuales, juegos, el clima, calculadora, libros de caras, el estado de mi cuenta bancaria, un sin fin de aplicaciones. Cada objeto se podía conjeturar al gusto del comprador
En el mío había una función distinta al de los demás, este objeto con pasado adquirido o quizás heredado me trajo una función no deseada y ahora es mi pan de cada día. Todo inició con mensajes de texto dirigidos a ella y él. “ ¡Muy bien en el juego!”, “ ¡Felicidades” y “trae una hamburguesa“. Esta palabrería era distinta. No era como buscar algo en la red, más bien era algo privado que me llegaba a mí como una conversación entre papá y mamá en el coche cuando ellos creían que iba dormido en el asiento de atrás, escuchando los secretos más íntimos de la familia. Pronto los mensajes de textos a otra persona perdieron voyeurismo.
Un día me llego un voicemail de un número desconocido. No conteste porque me imaginé que la llamada no era para mí. Así me llegó el voicemail para Silvia: hola Silvia espero y estés bien nada más te hablo para decirte que aquí estamos todos juntos como familia….pues por favor háblame hace mucho tiempo que no te veo…pues aquí estamos todos juntos como familia en la iglesia después voy a tener una comida…a veces es bueno estar con familia cuando perdemos a un ser querido, espero que estés bien ya te he hablado pero nunca contestas…la dirección es…bueno adiós ojalá que puedas venir. El mensaje de voz terminó y yo tenía que ir a dar clase. Pero no pude dejar de pensar en Silvia. Cómo ha de estar, entonces después de la muerte de alguien, quizá fue su esposo, hijo o hermano, ella cambió su número de telefono, seguro fue porque no quiere hablar con nadie, quiere estar sola. Pero ya hace más de un año de eso porque alguien una señora le hablo para invitarla a una comida. Pero Silvia dónde está y cómo está, está sola, triste que tal si ya no vive y a quién perdió.
NOVELA DE FOLLETIN: “La caja de zapatos Nike’”. La entrega también se encuentra en Paloma Revista volumen 21.
NOVELA DE FOLLETIN: “El encuentro con ‘Gaviota’”. La entrega también se encuentra en Paloma Revista volumen 20.
“un futuro cargado con la experiencia del fracaso, ya consciente, de un pensamiento que, en vano, trato de borrar el pasado de una cultura impuesta para adoptar otra que resultaba violentamente extraña.” - Leopoldo Zea
Intenté escribir drama y tragedia y Transmití comedia e ironía. -julio
It was the summer of 1999, or so, we lived in Paseo Grande Avenue back then there was nothing around it, the over priced homes that would later be foreclosed had not even been built, they were just 2x4 skeletons of American Dreams, to my friends and I they were playgrounds, since all we had to do was jump the fence from the public townhouses we called home to the uncharted private territory of the rich, where we played and imagined we were building our own homes. Across the street from Paseo Grande there was an empty lot, which is now La Paz Middle School, back then it was just weeds and grass, snakes and gofers, and the occasional norteño running away through the lot, after shooting brownie mi tío (but that’s another story). The mild summers to us were a time for adventures. We had to find things to do, things to discover. For a while we stole from the under construction luxury homes some of the cheap plywood, stucco, nails, screwdrivers, and 2x4. We took all of this to the empty lot to build and create our own home for free. After a while we noticed we had to work harder since the homes were reaching their completion, which to my friends and I it meant less tools and supplies for our little house. Although this badly built house, which seemed more like a cave was about 100 meters away from our actual home, it felt like miles and miles away, you see it was our space, it belong to all of us, we had built it.
Once we found out the lot was going to be used to build a middle school we knew it marked the end of our creation, at first we were upset since it meant less playground, but then we realized that this meant we were going to be the first in this new school, and that we no longer had to walk for about an hour, to the other side of town to El Sausal Middle School, but due to permits and delayed construction the school did not open until my first year of high school. Since we no longer had the opportunity to play there, we heard that Alisal High School had a swimming pool open for the summer. All we needed was a buck and actual swimming trunks. As soon as we heard the news we all grabbed the best swimming shorts we had, asked our parents for $1 (which for some of us it took some convincing to do), grabbed our trunks, towel, and goggles (if you had some) and threw it into a Monte Mart, Food 4 Less, or where ever our parents went for el mandado.
We rode our bikes, freedom on four wheels, and took the journey to the high school, to swim. When we got there, we paid our dollar, and jumped into the pool, we stayed until it was time to go. After the first visit, we asked about the hours, asked our parents for $5 for the week, since it was closed Saturday through Sunday, and we swam. One day, after having played in the shallow pool for days, which to us it felt like years, someone said “lets go into the deep end”. That day was different, since the strict lifeguard was not working; the guy whose number #1 rule was to swim across the pool without stopping in order to leave the shallow end. This seemed like an impossible task to us, knowing he was gone for the day for what ever reason, we hopped out and went into the deep pool, none of us wanted to let go of the edge, it was deep, the water was no longer light blue or clear, it was deep blue. You could not see the bottom, which scared us. We would take turns borrowing goggles to just see how deep it was. Someone said, “swim; swim across”, but nobody wanted to it. I thought I could do it, but I was afraid to say it, but when I heard another friend say he would do it, I jumped in, and said I can do it too. I can’t remember who went first, but at the end of the day we both had swam across the deep end. I still remember that a friend said: “what if you start to drown”, I replied: “well then the lifeguard will come and rescue me, if I do drown”. So I pushed myself from the edge forward, not looking back, just moving ahead, non-stop waiting and trying to get to the other side, the rush, the freedom it was nothing like it, it was not like building a house or stealing construction materials from the unconstructed foreclosed American Dreams, it was incredible, moving in space, floating, not knowing if you were going to make it, but knowing that every movement meant survival, meant reaching the end goal, which was the other side, ready to do it again, once I was able to complete it. I was able to come back the next day to prove to the strict lifeguard in the shallow end that I was able to swim across it, so that he would allow me to swim in the deep end; this was my first encounter with bureaucracy.
Once I was in the deep end, the challenge of swimming across became a routine, a task, a means to an end; it lost its excitement, since I knew I could do it. So instead I swam to the bottom. The goal became to swim down to the floor of the pool, hoping I would come back up. I started with 8 ½ ft, until I got to 13 ½ ft, this was a rush, I had to hold my breath; unable to breath, unable to come up for oxygen. The sounds of the surface with every stroke became much more distant, much more afar, my ears began to ring, as if I was on a plane with high turbulence. As I hit the bottom of the pool, I would spring back up like Kino from The Pearl, but unlike him I arouse empty handed, with no one coming after me to kill me and to take away the precious stone I had found.
-julio
Le dije: es que el escribir en inglés o en español tiene mucho que ver porque cada de que escribo en inglés sobre mi ciudad y experiencia, suena algo así como Víctor Villaseñor, el escritor que no configuro como parte de la antología Latino Boom: An Anthology of U.S. Latino Literature. But if I were to write this same experience in Spanish, it would still not be part of the literary explosion known as the Boom, the Gabriel García Márquez and Company, instead the story might sound like a reappropiation of 19th century literature meets postmodern thought or form, who knows, but it would not be considered Chicano.
These are all matters one needs to keep in mind because on the shelves of bookstore franchises this can determine who you are shelved next to; the classics, ethnic or Jorge Ramos’s books on immigration. I want my hometowns experiences to be read as human experiences, perhaps global notions of existence, something spread through the vain of neoliberalism, something colorless, not to demerit the importance of the people whom I represent, but to universalize our experience because by shedding light on our late capitalism experience all other human beings from around the world who speak other languages and share different cultures can see and find that we all share the same local problems, the same worries, and concerns because we are all human beings surviving under the same economy.
-julio
¿Y usted joven que hace aquí?
Quiero ser soldado, quiero pelear por esta nación, no me importa morir luchando.
Él quería soldar a su nación, mantenerla unida, mantener viva a esa comunidad imaginada, la dicha nación. Él deseaba la gloria y lluvia de laureles como en aquellas películas hollywoodenses, en las que Aquiles derrocaba a Héctor. Pero a la batalla que él iba no había cámaras, ni mucho menos galardones después de la actuación.
El general quien había visto la cima de la gloria le preguntó: ¿Estás seguro muchacho? ¿estás seguro que quieres morir? La insistencia del héroe no cesaba, pues ni la misma terapia sicología del General después de luchar en el más allá era suficiente para soldarle la mente después de vencer al enemigo pero eso no se lo podía decir al muchacho.
El joven que aún no era soldado en uniforme y arma, con la cara firme y recta, mirando al general a los ojos, le dijo: Sí estoy seguro, no me importa morir, seré inmortalizado y moriré sabiendo que lo hice por un ideal. Y también me dicen que tendré seguro de por vida, buenos beneficios y la mera verdad, pues ni educación, ni dinero tengo, lo que tengo es vida y el deseo de luchar y superarme. Que más da, dar la vida cuando no se tiene nada, luchando por mi patria. Que más da morir cuando en el vivir no hay vida, que más da matar al prójimo para vivir en gloria, que más da ir allá y matar al otro cuando en este pinché país lo único que conozco es la miseria, que más da pelear en quien sabe donde, si aquí lo único que veo es la injusticia, que más da morir con respeto y honor, aunque quizás no lo sea así, así tendría respeto o por lo menos lastima aunque para mí lastima y respeto vienen siendo la misma cosa.
Aquí en las calles, moriré calvo con una camisa blanca, unos Ben Davis flojos que me quedan debajo de las nalgas y nikes pero sin respeto y dándole gustó al vecino porque por fin me pasó lo que me tenía que pasar.
Allá en el desierto, moriré pero por lo menos a mi casa traerán una bandera de los Estados Unidos, doblada, en forma de triangulo y un chingo de dinero, después dirán que fui héroe, dirán que hice bien, dirán que fui diferente a los demás, que era bueno porque me fui a la puta soldadera de naciones. Dígame dónde tengo que firmar.
-julio
Some people find entertainment reading newspapers, magazines, novels, anthologies or poems… I enjoy all forms of language, recently Facebook language has become much more intriguing much more literary much more something like history meets art, entertainment meets news. Clashes, melting and updating of languages. It’s like a linking of words and people some form like that, new forms of thought.
-julio
Una mañana Fulgencio me encontró detrás de la neblina, narrándolo. Se me acercó, pensé me va a matar porque así fue como lo leí. Sus pasos se sintonizaban al compás de mi bolígrafo. Entró para arrebatarme el instrumento caleidoscópico. No pude hacer nada, fue inevitable. Desde ahí cambio la trama.
-julio

Tú: éste es un inicio más de esa obra que todavía no se escribe
Yo: Tienes que desarrollar la historia, siempre te quedas ahí, frente a todo a punto de lanzarte
Tú: Pues, ¿cómo desarrollar las memorias desde el subdesarrollo? y ¿cómo hablar de lo que todavía no se realiza?
Yo: Pues eso me suena a temor invadido de cómos
Tú: No temor no es, quizás alguna vez lo fue. Ahora estoy entre eso de los idiomas, inglés o español
Yo: Cuéntalo como lo viviste, como lo soñaste
Tú: Pero nada más recuerdo las acciones y no las palabras, mucho menos los diálogos entre personas
Yo: Cada diálogo surge de algo, ¿qué no? Para uno fue una galleta para otros fueron documentos históricos
Tú: No pues para mí es mi memoria, esos pensamientos que giran y cesan sin parar. Pero sabes que también le temo a los clichés, a los espacios comunes a todo eso que me dicen que ya se dijo
Yo: No pues dilo sin temor, aduéñate de esos espacios comunes, quizás en lo común se encuentra lo que buscas, no pierdas tu tiempo pensando en lo que tal vez va a ser esa obra que no se desarrolla más allá de un inicio
Tú: No, tienes razón, llevó como 15 páginas de puros inicios pero ningún desarrollo. A veces pienso que la sinrazón es la avenida adecuada, pero otras veces opino lo contrario, otras veces pienso que la estabilidad es lo mejor el dejarle saber al lector dónde está y dónde se ubica pero a mí me aburre como escritor y me entretiene como lector
Yo: Como te dije y te seguiré diciendo, lánzate, escríbelo, lánzate sin pensar, escribe con cuidado y recuerda que cuando menos te lo esperes, será muy tarde, el texto estará ahí enfrente de ti, sin salida, ahí frente a eso o aquello porque aún no está aquí será algo habitado por el desarrollo, de la sin razón, de clichés, más allá de eso también habrá algo, pero por ahora es simplemente un nada más, un quizás lleno de porqués.
Tú-Pues como dice el dicho, si bien lo recuerdo es más fácil dicho que hecho. Prefiero desarrollar algo con puros inicios, nada de finales, eso es lo que vende, esa es la moda. El pan y circo de hoy en día es lo fatal, lo infructífero, lo que va de bajada y no de subida, es más real. Pero sabes, creo que no es cierto la gente añora algo nuevo que realmente es lo viejo como todo buen estudiante lo detecta. La gente quiere algo diferente, quizás un nuevo romance glocal, lo entiendes, glocal, algo que hable de mi pueblo de manera universal, algo así como salido del boom en el ‘98 y llega de entrega barnizado con el don de la época de oro. Sí, eso es lo mío.
Yo: Ten, toma el teclado, hazlo ¿qué esperas?. Lánzate, lánzate, lánzate, lo tienes, cáptalo antes, antes de…
-julio

